Seguro que en alguna ocasión has notado como en uno de tus ojos aparecía una mancha roja. Pues bien, lo más probable es que esa mancha fuera un derrame en el ojo.
Aunque visualmente estos derrames puedan parecer alarmantes, no tienen por qué deberse a un problema grave, es más, en la mayoría de los casos suelen ser bastantes algo comunes. Técnicamente, a estos derrames en los ojos se les conoce como hemorragia subconjuntival, y se producen cuando se rompe uno de los vasos sanguíneos de la zona.
En este artículo te explicamos cuáles pueden ser las causas más comunes y cuándo un derrame ocular es peligroso. ¡Toma nota!
El derrame en el ojo por estrés: ¿puede ser una causa?
El estrés puede ser una de las causas principales que provoquen derrames en el ojo y son muchas las circunstancias que favorecerían estas pequeñas hemorragias ¡vamos a ver las más comunes!
Estar muy expuestos a situaciones de ansiedad o tensión prolongada facilitaría en gran medida la ruptura de los vasos sanguíneos en el ojo, porque en este contexto aumenta la presión arterial y la fatiga ocular. Suele ser algo muy habitual en personas con mucho estrés en el trabajo, por ejemplo.
Lo mismo sucede cuando hacemos un uso excesivo de las pantallas.
El derrame en el ojo por estrés también puede ir asociado a algunos hábitos perjudiciales, como frotarse los ojos con frecuencia, que también incrementan el riesgo de que se produzcan estas hemorragias.
Por otro lado, el estrés también puede alterar el sueño y afectar a la oxigenación de los tejidos oculares, volviéndolos más sensibles y propensos a la ruptura.
¿Qué puedes hacer para reducir la probabilidad de sufrir un derrame en el ojo por estrés? Te recomendamos practicar técnicas de relajación, proteger tus ojos de la pantalla del ordenador y mantener una hidratación adecuada para evitar la sequedad ocular.
Otras causas del derrame en el ojo que debes tener en cuenta
Además del estrés, pueden existir otras muchas causas que originen un derrame en el ojo. Algunas de ellas podrían, incluso, ser una señal de problemas de salud más serios:
- Realizar esfuerzos físicos bruscos, como levantar peso excesivo, toser o estornudar, puede aumentar la presión ocular y, de nuevo, romper un vaso sanguíneo.
- Sufrir un golpe o traumatismo en la zona del ojo.
- La hipertensión arterial también puede debilitar los vasos sanguíneos y hacer que se rompan con más facilidad ¡Hay que controlar la tensión alta!
- Otra causa muy frecuente, sobre todo entre las personas mayores, pueden ser tanto las enfermedades como los medicamentos anticoagulantes.
- Una causa muy frecuente de los derrames en el ojo entre jóvenes suele ser la mala higiene o el mal cuidado de las lentillas.
- La irritación de los ojos por las alergias y la sequedad ocular.
¿Cuándo un derrame ocular es peligroso?
Aunque lo normal es que los derrames en el ojo desaparecen con el paso de los días, se dan circunstancias en las que se recomienda acudir a un especialista, ya que pueden ir asociados a problemas más graves de salud. Debes acudir al médico si:
- Si tienes el ojo inflamado o presenta secreciones.
- Si el derrame es recurrente o muy grande.
- Si te duele o has perdido visión o sensibilidad a la luz.
- Si sufres sangrados en otras partes del cuerpo.
- Si ha surgido después de un golpe fuerte en el ojo.
¡importante! Si has leído este artículo porque has sufrido un derrame en el ojo, es fundamental que identifiques cuáles crees que pueden ser sus causas y, en caso de que identifiques en tu hemorragia alguno de los casos expuestos en este apartado, te recomendamos acudir al especialista para que valore tu situación.
Por último, te recordamos que en el blog de Optiben encontrarás otros muchos artículos sobre salud ocular que te pueden interesar. Desde consejos para el cuidado de tus ojos hasta soluciones a problemas visuales comunes. ¡Échale un vistazo!