La conjuntivitis es una afección ocular común que causa la inflamación de la conjuntiva, el tejido fino y transparente que cubre el interior del párpado y la parte blanca del ojo. Aunque suele ser leve y no provoca daños importantes, es crucial conocer sus síntomas conjuntivitis y el tratamiento conjuntivitis adecuado, ya que la mayoría de los casos son conjuntivitis contagiosa.
Síntomas de la conjuntivitis
Cuando la conjuntiva se inflama, puede provocar una serie de molestias. Los síntomas conjuntivitis más comunes incluyen:
- Enrojecimiento del ojo (ojo rojo).
- Picor o sensación de quemazón.
- Lagrimeo
- Sensación de cuerpo extraño o «arena» en el ojo.
- Secreción ocular (legañas), que puede ser acuosa, mucosa o purulenta.
- Sensibilidad a la luz (fotofobia).
- Párpados hinchados o pegados al despertar.
Estos síntomas pueden presentarse en uno o ambos ojos y su intensidad varía.
Consejos para tratar la conjuntivitis
Para aliviar el malestar y prevenir la propagación de la conjuntivitis, es fundamental seguir una serie de medidas de higiene y, en algunos casos, recurrir a tratamientos específicos.
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Lávate a menudo las manos con agua tibia y jabón.
O en su defecto, con un limpiador para manos que contenga al menos un 60% de alcohol. Especialmente si has estado en contacto con una persona afectada o con cosas que haya usado.
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Evita tocarte o restregarte los ojos.
Ya que no solo no aliviaremos el picor, sino que, además, lograremos extender los virus y bacterias que han causado la infección. A la hora de limpiar las secreciones, debemos lavarnos las manos primero y luego usar algodones, pañuelos o gasas desechables que tiraremos a la basura, y al terminar, lavarnos de nuevo las manos.
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Lávate los ojos con suero fisiológico.
Para el tratamiento de la conjuntivitis alérgica debemos limpiar los ojos con gotas para aliviar la conjuntivitis que reducirán el escozor y las molestias que produce la conjuntivitis. Si es necesario, usaremos más de una dosis de suero y nunca usaremos el mismo envase para el ojo sano y el infectado.
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Cuida tus lentes de contacto siguiendo las indicaciones.
Es muy importante limpiar las lentes de contacto de uso prolongado adecuadamente para que no acumulen bacterias. Las lentes de contacto pueden originar conjuntivitis y debes consultar con tu médico para saber si durante un episodio de conjuntivitis puedes usarlas.
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Considera el tipo de conjuntivitis para un tratamiento más específico.
Si es conjuntivitis bacteriana, el médico recetará antibióticos en forma de gotas para conjuntivitis o pomadas. Si es conjuntivitis alérgica, se usarán antihistamínicos o colirios específicos. Para la vírica, el alivio es sintomático.
Cuando acudir al oftalmólogo
Aunque la conjuntivitis suele ser leve, es importante buscar atención médica si los síntomas persisten o empeoran. Un diagnóstico preciso es clave para un tratamiento conjuntivitis eficaz.
Para más información sobre cómo prevenir esta afección, te invitamos a leer nuestro artículo sobre cómo evitar la conjuntivitis en verano.